La costa gallega cuenta con 1.500 kilómetros y tiene multitud de entrantes y salientes e islas pequeñas, y en general es escarpada o con descensos poco suaves. Alternan lugares con características diferentes, como Corrubedo en las Rías Bajas o la Rasa Cantábrica en la Mariña de Lugo, la primera un lugar de características dunares en una costa de perfil bajo, y la segunda una zona de deposición geológica elevada sobre su nivel original.
La mayoría de la población vive al lado de las rías atlánticas, en los mayores núcleos urbanos y sus áreas de influencia. Las rías tienen importancia pesquera, contribuyendo a que la costa gallega sea una de las zonas pesqueras más importantes del mundo. También atraen multitud de turistas por las magníficas vistas y playas.
Geográficamente, una de las peculiaridades de Galicia es la presencia de las rías, indentaciones en la costa en las que el mar anegó valles fluviales por descenso del nivel terrestre (ascenso relativo del nivel marino). Las rías están tradicionalmente divididas en Rías Altas y Rías Bajas, según su posición respecto a Finisterre como punto más occidental de Galicia.
Las Rías Altas son las de Ribadeo, Foz, Vivero, O Barqueiro, en el mar Cantábrico (es decir, al este de Estaca de Bares como punto más al norte de Galicia), y Ortigueira, Cedeira, Ferrol, Betanzos, La Coruña, Corme y Lage y Camariñas.
Las Rías Bajas, todas en la fachada atlántica, son de mayor tamaño. Enumeradas (de norte a sur) son Muros y Noya, Arosa, Pontevedra y Vigo.
Los cabos más conocidos son:
Estaca de Bares, que marca el punto más al norte de Galicia y la separación entre el océano Atlántico y el mar Cantábrico, entre las rías de O Vicedo y Ortigueira.
Cabo Ortegal, entre la ría de Ortigueira y los acantilados de Teixido.
Cabo Prior, al norte de Ferrol.
Punta Santo Adrao, cercana a Malpica.
Cabo Vilán, que limita la ría de Camariñas.
Cabo Touriñán, al sur de la ría de Camariñas, teniendo en una de sus orillas el punto más occidental de Galicia.
Cabo Finisterre, considerado por los romanos como el fin del mundo conocido.
Cabo Silleiro, que cierra por el sur la ría de Vigo.
La Isla de Arosa con 4.884 habitantes en 2005 constituye la isla más poblada de Galicia.
Pertenecen a Galicia el archipiélago de las islas Cíes (formado por la isla del Faro, isla de Monteagudo y la isla de San Martiño), el archipiélago de Ons (formado por la isla de Ons y la de Onza), el archipiélago de Sálvora (formado por las islas de Sálvora, Vionta y Sagres), así como otras islas como Cortegada, Arosa, las Sisargas, o las Malveiras; la mayor parte de las cuales pertenecen al Parque Nacional de las Islas Atlánticas. A Galicia también le pertenecen multitud de islas más pequeñas e islotes. Se calcula que en la costa de Galicia hay 316 archipiélagos, islotes y peñascos.
Islas principales
Isla de Arosa,Islas Cíes,Isla de Ons,Isla de Sálvora,Isla de San Simón,Isla Coelleira,Isla de Tambo,Isla de CortegadaIslas Sisargas,Isla de San Martiño,Isla Ansarón,Farallóns,Isla Pancha.
El archipiélago de las Islas Cíes forma parte desde 2002 del Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia.
En 1980 las islas Cies fueron declaradas como parque natural debido a su alto valor natural de este espacio y al rápido deterioro que estaba sufriendo a causa de las actividades humanas. A lo largo de los años,la situación legal de protección va variando hasta que el 21 de noviembre de 2000, el Parlamento Gallego acuerda por unanimidad pedir al gobierno central la declaración del archipiélago como parque nacional. El Congreso de los Diputados tomó el acuerdo definitivo en julio de 2002, creando el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, formado por un conjunto de archipiélagos, islas e islotes que son las Cíes, Ons, Sálvora, Noro, Vionta, Cortegada y Malveiras. El parque tiene una parte terrestre y otra marítima que comprende una franja de 100 metros, medidos a partir de la bajamar. En las Cíes está prohibida la pesca submarina.
Desde 1988 las islas tienen además la consideración de ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves). También se encuentran incluidas, en el ámbito europeo, en la Red Natura 2000, que desarrolla directivas comunitarias de hábitats y aves.
Los parques nacionales son áreas naturales poco transformadas por la acción humana que, sobre la base de su interés paisajístico, geológico, sus ecosistemas o la singularidad de su flora y su fauna, poseen unos valores estéticos, ecológicos, educativos o científicos por los que merecen una especial protección. En las Cíes están excluidas, por tanto, todas las actividades que alteren o pongan en peligro la estabilidad de los ecosistemas. Se permite la pesca artesanal profesional, siempre supeditada a la conservación de los recursos naturales. Sí se apoyan las actividades tradicionales que hayan contribuido a conformar el paisaje y que sean compatibles con su desarrollo.
Las ZEPAs son zonas a proteger especialmente para evitar la contaminación y el deterioro de los lugares en que habitan y nidifican las aves de forma permanente o en sus migraciones.
El archipiélago está formado por tres islas: la de Monteagudo o Illa Norte, la Do Faro o Illa do Medio y la de San Martiño o Illa Sur.
La isla de Monteagudo está separada de la costa del cabo Home, en la península del Morrazo, por el canal Norte, y de la isla de San Martiño por un estrecho de aproximadamente 500 metros conocido como Freu da Porta. Mientras, la isla do Faro ha acabado unida a la isla Norte por una acumulación de arena en la parte interior del archipiélago, en la cara este de las islas, que forma la playa de Rodas, de 1200 metros. Al subir la marea, el agua pasa entre las dos islas por la cara oeste y, taponada por la playa, se llena la albufera formada entre el arenal y las rocas. El pico más alto se encuentra en la zona norte de la isla de Monteagudo, en el Alto das Cíes, de 197 metros de altitud y tiene una superficie emergida de 434 hectáreas.
Su formación geológica es de finales del Terciario, cuando se produjeron los hundimientos de algunas partes de la costa, con lo que penetró el mar y se crearon las rías. Todas las islas atlánticas son las cumbres de las sierras costeras que quedaron parcialmente bajo el mar y están formadas casi en su totalidad por piedra granítica.
Las tres islas son montañosas con una cara oeste abrupta, con acantilados casi verticales de más de 100 metros y numerosas cuevas (furnas) formadas por la erosión del mar y el viento. La cara este tiene laderas algo más suaves cubiertas por bosques y matorral y se encuentra protegida de los vientos atlánticos, lo que permite la formación de playas y dunas.
Las borrascas atlánticas pasan sobre las islas, descargando al chocar con la costa, por lo que las Cíes reciben más o menos la mitad de lluvia que el resto de la costa de las Rías Bajas.
Flora en las Cíes
El matorral se compone fundamentalmente de especies autóctonas, como el toxo (tojo), la xesta (retama), la esparraguera, el torvisco o la jara.
El bosque es el que ha sufrido las mayores alteraciones, pues han desaparecido especies autóctonas como la higuera y otras como el rebollo han quedado reducidas a áreas casi testimoniales, al haber repoblado con pino y eucalipto casi una cuarta parte de la superficie del parque. Los vientos fuertes con alto contenido en sales dificultan, a su vez, el desarrollo de los árboles.
En las dunas, playas y acantilados se mantienen especies, algunas de ellas endémicas del litoral galaico-portugués, propias de estos medios, con unas condiciones físicas y climatológicas muy extremas. Destaca la presencia de la armeria (Armeria pungens), conocida en toda Galicia como herba de namorar, en peligro de extinción, y una importante cantidad de camariñas (Corema album) que además son las únicas en el sur de Galicia.
En la zona de la laguna se encuentra vegetación típica de marismas, como los juncos.
Fauna y fondos marinos
22.000 parejas de gaviotas patiamarillas constituyen la colonia más grande del mundo y es la especie dominante en Cíes. La sigue el cormorán moñudo, con 2.500 parejas, y la gaviota oscura, con 20 parejas. En 1960 se censaron 400 parejas de arao ibérico, que en la actualidad se encuentra casi extinguido en las islas. Hay otras muchas especies de aves rapaces, palomas torcaces, pardelas, alcatraces, tórtolas, pájaros carpinteros y otros pájaros de diferentes clases, que nidifican en árboles y acantilados. Asimismo, numerosos y variados tipos de aves invernan o descansan en sus viajes migratorios. En el Alto da Campá (Illa do Faro) y en el Faro do Peito (San Martiño), existen observatorios ornitológicos. También hay en la Illa do Faro un aula de la naturaleza.
Conejo, erizo y nutria son los únicos mamíferos silvestres con cierta presencia actualmente. También hay ratones de campo, musarañas y murciélagos, así como algunas otras especies de pequeño tamaño y en menor cantidad.
Reptiles, representados por diferentes tipos de lagartos, lagartijas y culebras; anfibios (en menor medida por la escasez de agua), como salamandras y sapos, e invertebrados como los caracoles, escarabajos, arañas y mariposas acaban completando la fauna de las islas.
La zona submarina que rodea Cíes forma uno de los ecosistemas más ricos de la costa gallega. Lo más destacable es un importante bosque de algas pardas.
El perímetro de las islas tiene diferentes tipos de entornos: los acantilados, expuestos al fuerte oleaje, están poblados por percebes y mejillones. En su parte submarina, muy pedregosa, se pueden encontrar nécoras, centollos, bogavantes y pulpos. En las playas de las zonas más protegidas hay multitud de moluscos bivalvos, así como rodaballos, sollas y lenguados. Las zonas rocosas pero protegidas del interior de las islas están pobladas por verdaderos bosques de anémonas y numerosos erizos de mar.
Habitualmente las aguas que rodean las Cíes son visitadas por delfines, ballenas y tortugas marinas.
El sistema de circulación de aguas que entran y salen de las rías gallegas y la mezcla de agua dulce y salada favorecen la concentración de nutrientes y microorganismos que suponen fuente de alimento al resto de las especies marinas. Se puede observar también en estos fondos marinos restos arqueológicos.
El periódico The Guardian en su edición del 16 de febrero de 2007 consideró la playa de Rodas, en las Islas Cíes, como la mejor del mundo.
Galicia tiene un gran porcentaje de bosque, y es una de las comunidades con más masa forestal, sin embargo, la mayor parte de ellos permanecen abandonados.En los bosques se desenvuelven importantes especies forestales en estado natural, se ve en las últimas décadas que las características boscosas están cambiando debido a la importación del eucalipto, quedando un número de fragas reducido, en particular en el centro-norte de la provincia de Lugo y el norte de la provincia de La Coruña (Fragas del Eume).
Dentro del aprovechamiento de la tierra se fueron introduciendo diversos cultivos, pero respecto a la cantidad de tierra dedicada compiten con los pastos debido a la presión del aprovechamiento económico del ganado. Galicia es una fuerte potencia de riqueza forestal para España. A pesar de los incendios forestales que queman muchas hectáreas todos los años, la madera producida en Galicia es una importante fuente de ingresos, así como la pasta de celulosa procedente de maderas blandas. La región es una zona de transición entre tres climas y sus biotopos:
Atlántico, con bosques de robles, abedules, alisos comunes, etc.
Mediterráneo, principalmente en los valles interiores de los grandes ríos, con elementos significativos como estepas, alcornoques, arbutus, etc.
Continental bastante suavizado, con elementos puntuales como tejos, acebos, algunos abetos (alóctonos), pinos rojos, etc.
Debido a la bonanza del clima, se dan también fácilmente especies subtropicales e incluso tropicales: palmeras, orquídeas, etc. En Galicia hubo tres revoluciones botánicas o forestales, que se dieron en tres épocas diferentes y con resultados bien distintos:
Llegada del castaño europeo (Castanea sativa) con los romanos, rápidamente aclimatado y ahora ya considerado como autóctono.
Llegada de las repoblaciones de Pino Rodeno (Pinus pinaster), con el tiempo llamado incluso pino de Galicia o pino gallego, desde el descubrimiento de América, sobre todo para la construcción de barcos
Llegada de las repoblaciones de eucalipto (especialmente Eucalyptus globulus), desde el franquismo, aún contemplado como especie alóctona, principalmente para abastecer de materia prima a ENCE, la papelera de Pontevedra.
Existen en Galicia 262 especies de vertebrados inventariados, de los que 12 son peces de aguas dulces, 15 anfibios, 24 reptiles, 152 aves y 59 mamíferos.
Los animales que se ven tópicamente como más característicos de Galicia son domésticos, y corresponden a las explotaciones ganaderas. Sin embargo, los bosques y montes gallegos albergan una variedad de pequeños mamíferos (liebres, conejos) y otros no tan pequeños (como jabalíes o corzos) que son aprovechados en las temporadas de caza.
Dentro de las aves, cabe citar los varios sitios de paso o invernada, zonas ZEPA, etc, como la de la Ría de Ribadeo.
Cabe mencionar la raza de caballos autóctona de Galicia (caballo de pura raza gallega), y la gallina autóctona de Mos (galiña de Mos), que se encuentra en peligro de extinción, aunque el número de ejemplares ha aumentado considerablemente en 7 años.
Galicia se califica muchas veces como la tierra de los mil ríos por la cantidad de cursos fluviales que mantiene. En general, y debido a su pequeñez, salvo el Miño en su desembocadura o en los muchos embalses, no son navegables (excepción hecha para pequeñas barcas en el tramo final sin pendiente de algunos, que propicia la celebración de fiestas semi-acuáticas como las llamadas "zaleas").
Son ríos muy cortos en la vertiente cantábrica y algo más largos en la atlántica, con las excepciones nuevamente del Miño y el Sil que tienen una longitud de varios cientos de kilómetros.
Existen muchos embalses para la producción de energía eléctrica, debido al caudal, pendiente y angostura, lo que produce también el fenómeno de los cañones, como los célebres cañones del Sil (muchos de ellos aprovechados para embalses).
Las montañas más altas son Peña Trevinca, con una altura superior a los 2.000 m (en el límite administrativo de la Comunidad Autónoma) y Cabeza de Manzaneda, ambas en Orense.
Sin embargo, con las características antes citadas, existen diversas sierras o cadenas montañosas, entre ellas:
O Xistral entre la Mariña de Lugo y la Terra Chá, con Cadramón (1.019 m) y Monseiván (929 m) como puntos más altos.
Los Ancares, haciendo frontera con León y Asturias, con el pico de Pena Rubia (1.821 m) como altura reina.
Sierra del Caurel, al norte del río Sil, también en frontera con León, con el monte Faro (1.606 m).
Sierra de Eixo, con Peña Trevinca (2.124 m), frontera entre Orense y Zamora.
Macizo Central Orensano, con Cabeza de Manzaneda (1.778 m), en el corazón de la provincia de Orense.
Sierra de Faro, con el monte Cantelle (1.222 m) frontera entre Lugo y Pontevedra.
Cova da Serpe, con el pico del mismo nombre (841 m) entre Lugo y La Coruña.
Montemaior, con el pico de Meda (565 m) en la provincia de La Coruña.
Montes de Testeiro, entre Pontevedra y Orense, con el Faro de Avión (1.151 m).
Sierra de Peneda, Sierra de Xerés y Sierra de Larouco haciendo frontera entre Orense y Portugal con montes como el Aguioncha (1.240 m).